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Tariq Kinte Kirksay

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Tariq Kinte Kirksay

Alero

Fecha de nacimiento: 7-9-1979

Altura: 1,99cm

Estado del jugador: Disponible

Pasaporte: Bosman

Último equipo: Club Joventut de Badalona - Liga ACB

Estadísticas

Tariq Kirksay

 

El tirador que no quería jugar al basket

Papá, de mayor quiero ser una estrella, exclamaba el pequeño Tariq. Pero de los New York Yankees, eh, nada de baloncesto. Y su padre se enfadaba. Hijo de militares, si alguien le hubiera dicho a Kirksay en su infancia que acabaría viviendo del basket, hubiera soltado una carcajada. Si, además, hubieran añadido que aquel niño del Bronx iba a acabar triunfando en Europa y jugando con la Selección Francesa, Tariq hubiera pedido que le dejaran de tomar el pelo.

No, no me gustaba mucho el basket. Mi padre me decía una y otra vez que jugase pero yo prefería ser jugador de baseball, una estrella con los Yankees. Al final, acabé decidiéndome debido a que era muy alto y porque todos mis amigos se habían decantado por el basket, confiesa. Brillante elección. Pronto, se hizo un nombre en el estado, jugando para Rice High School, con el que llegó a ganar el campeonato de Nueva York, con una canasta suya en el último segundo. Tiré para anotar, no sólo por tirar. Quería irme a casa con una sonrisa, sentenció, en la primera entrevista de su carrera.

 

El Kirksay de aquella época poco tenía que ver con el jugador que es capaz de dominar un partido sin ni siquiera mirar al aro. En un equipo en el que promedió 18,5 puntos, 8,7 rebotes y 5,1 asistencias en su última temporada, su rol era claro, inequívoco: ¡Tirador! Es divertido ahora, pero esa era mi mejor faceta. No sabía hacer otra cosa que tirar a canasta. Era bueno por aquel entonces, uno de los mejores de mi generación en el estado, junto a Marbury, Artest y Odom. Al equipo de Lamar fue precisamente al que le ganamos con una canasta mía final, sorprendimos a todos.

A pesar de ese momento de gloria, seguía siendo un alero de corte modesto para las universidades más importantes, por lo que acabó jugando con los Gaels de Iona, coincidiendo con Timinskas a su llegada. Allí, el auto-denominado tirador puro, a pesar de que los números ya hacían intuir su versatilidad y aportación en otras facetas de juego, fue elevando su nivel y su propia concepción del basket.

           

Tariq y su cinta en el pelo, inseparables.

Si algo que se pueda realizar en una pista de baloncesto. Sí, Tariq es capaz de hacerlo. Los fans del equipo comenzaban a descubrir la dimensión de aquel voluntarioso jugador con cinta en el pelo, cuyos números parecieron estancarse en la tercera temporada (13,8 puntos y 8,6 rebotes por encuentro), tras los 11,8 y 5,1 de su estreno universitario y los 14,3 y 7,2 de su año como sophomore. No obstante, en su temporada de despedida, la 99-00, Tariq ofreció su mejor versión (19,3 puntos, 9,3 rebotes y 2,5 asistencias por choque) en unos Gaels que se colaron en el Torneo de la NCAA, con las grandes universidades de todo el país.

Llegamos al Top64 y no nos reconocía nadie por las calles y, por supuesto, nadie nos pedía autógrafos. Puesto que íbamos con el emblema de la Universidad, como mucho nos preguntaban dónde estaba Iona y qué demonios era un Gael”. A pesar de encontrarse a sólo 40 kilómetros de Nueva York, el conocimiento de la universidad era, por lo general, remoto. El gran objetivo, pues, era situarla de una vez en el mapa.

 

En primera ronda, eliminaron a la Siena de Marcus Faison, aunque en la siguiente eliminatoria, Maryland se mostró intratable. Los Dixon, Blake, Morris, Baxter y Nicholas no tuvieron piedad de Iona, pese a la exhibición de Kirksay, que sumó 24 puntos. Ellos tenían un equipo mucho mejor, el nuestro era muy pequeño y ya habíamos hecho mucho llegando hasta allí. Fue una gran experiencia, de todas formas. De esta forma, ponía punto y final a su periplo universitario con el consuelo de ser elegido en el equipo ideal de la década de los 90 en la Conferencia Metro Atlantic Athletic junto a otros futuros ACB como Darren Phillip, Mike Powell o el propio Faison.

 

No obstante, poco bagaje como para aspirar a entrar en el draft de la NBA, ni siquiera en las rondas más tardías. Tampoco era una obsesión. Honestamente, no era un sueño para mí jugar en la NBA, así que tampoco fue una decepción en esos momentos. Me planteé las situaciones y las nuevas opciones en mi trayectoria. Una de ellas, fue ir a Skopje.

 

Tariq fue drafteado por la ABA, CBA, IBL y USBL, ligas comerciales estadounidenses, pero al jugador le tentó la opción macedonia, tras la propuesta del Rabotnicki. Era un amigo mío el que me lo propuso. ‘Vente aquí conmigo y nos ayudas’. Y la verdad es que me arrepiento enormemente. Resultó una semana muy muy dura, todo muy difícil para mí, más en el plano personal que en el baloncestístico.

 

Una estrella en Sudamérica

La experiencia negativa le hizo cruzar el charco de vuelta en noviembre de 2000, aunque, en esta ocasión, con destino Argentina. Allí, se enroló en las filas del Andino La Rioja, donde causó un impacto inmediato en la liga, con unos guarismos de 21 puntos y 6,4 rebotes por encuentro. Me encantó esa etapa. La gente era genial, todo el mundo me daba la bienvenida, me ofrecían entrar en su casa o comer con ellos en una barbacoa. No eran ricos pero, a pesar de que no tenían nada, te invitaban con hospitalidad. Maravilloso ver a gente tan cálida, a las que no le importaba ni el color ni el dinero de una persona. Fue muy interesante.

 

El neoyorquino metió su nombre en los top de puntos, rebotes, recuperaciones e incluso de tapones, aunque su despedida fue más amarga de lo imaginado. Su club, en plena crisis, le obligaba reducir su sueldo, ya de por sí muy bajo, un 30% y Tariq decidió marcharse, aunque sin rencor. Me pilló la crisis argentina, resultó una situación muy difícil.

 

Tuvo una corta experiencia con los Bucaneros de México, probó en la USBL vistiendo la elástica de Long Island Surf e incluso participó en la liga de verano Rucker Park, en su New York natal. Sin embargo, su mayor éxito lo encontró en Venezuela, con los Bravos de Portoguesa. Revolucionó la liga. El equipo estaba último cuando llegué, nunca ganaba, todo era negativo. De repente, cambió la confianza, nos acostumbramos a ganar. La gente empezó a venir, estaban todos locos, comenta entre risas el motor del cambio del cuadro venezolano, que adquirió pronto el rol de crack y alcanzó el All Star de la competición.

 

El carismático estadounidense se había ganado el corazón de sus aficionados. El amor fue mutuo. Nunca he visto nada igual. Y hablo también de la ciudad. No tenían nada, había burros y caballos en la calle, pero no como en Sevilla. La gente pintaba sus coches con los colores del equipo… era algo que veías y no te lo creías. Increíble. Y los resultados acompañaron. El equipo alcanzó el Playoff y nos dijimos, ey, ¿y por qué no más? Y nos plantamos en las finales, comenta, obviando por modestia que él fue el artífice de tal éxito, con 28 puntos en el partido clave.

 

No conquistó el título mas dejó profunda huella en el club, que lamentó su marcha. Después de su mala experiencia en Skopje, y tras haber estado a prueba en el Mulhouse un año antes, Tariq decidió darle una nueva oportunidad al viejo continente. Nuevamente, parecía el sino de su carrera, el equipo que le firmaba era modesto, el Besançon, de la segunda división francesa.

 

           

Francia, punto de inflexión en su carrera.

En tierras galas, continuó la línea mostrada en sus últimos equipos. Puntos (19,4), rebotes (6,3) y asistencias (3,7) por doquier, para alcanzar 22,8 de valoración media. Se trataba de mi primera experiencia en Europa a un nivel más alto. Estaba en segunda división pero lo tomé como una oportunidad de reivindicarme. Me decía a mí mismo, vale, estás en segunda, pero demuestra que estás preparado para esto y para algo mejor. Era una prueba para mí mismo”.

 

Conocido ya como The Energizer”, se hizo un nombre en la Pro B. Por desgracia, su techo parecía ser ese, ya que no recibió ofertas de clubes de mayor entidad. Es ese el motivo por el que acabó aceptando la oferta del Rueil, de aquella categoría. Allí, vivió un año igual de satisfactorio en el plano baloncestístico, sin conseguir ascender de categoría pero logrando ser elegido en el quinteto ideal del campeonato, tras alcanzar los 22,3 de valoración, compensando su menor número de puntos (15,5) con su explosión en las capturas (8,5). Eso sí, lejos de la pista la cosa fue aún mejor. Me encontré muy feliz en aquel año. Era un equipo pequeño y suponía un auténtico gustazo jugar con ellos. Me enamoré de París, conocí a mi mujer ¡salió todo perfecto!.

Kirksay parecía haber encontrado la estabilidad en Francia, aunque más en el país en sí que en un equipo en concreto, puesto que en el verano de 2003 volvió a hacer las maletas para irse al Bourg-en-Bresse, por fin en la Pro A. En su estreno en la élite, ya fue considerado el jugador más polivalente de la categoría, capaz de ser en la misma temporada el rey en rebotes (8,5) y robos, tercero en triples, sexto en anotación (16,3), y octavo en asistencias, liderando la estadística de valoración, con 21,7 por choque. “Tenía el mismo entrenador que en el Beçancon y confió en mí. Ese año me lo tomé como una reválida. Decían que yo era un jugador ideal para la Pro B pero no para la máxima categoría, que fracasaría allí. También ocurre aquí, que hay un jugador que destaca en LEB y le dicen que no, que sólo puede triunfar en esa categoría. Es muy difícil progresar cuando te encasillan en ese grupo, cuando los que fichan no abren su mente. Así que yo tenía ganas de demostrar muchas cosas y callarles la boca”.

 

           

En el Nancy, como en su casa.

Y llegó el turno del SLUC Nancy, el club que le acabó catapultando a la fama en Europa. El carismático alero llega al club en 2004 y muy pronto se mete en el bolsillo a sus nuevos seguidores. Animaba partidos aburridos, contagiaba al resto y era un peso pesado en el vestuario. Además de los intangibles, era capaz de jugar en cualquier posición lo hizo, y mucho, de base- y sus números no se resentían por jugar en un conjunto de mayor nivel.

 

Versátil como ninguno, inteligente y capaz de tomar decisiones rápidas y correctas, el sueño de cualquier entrenador. Su lista de partidos memorables es extensa. Desde encuentros con ocho robos acabó líder en esta categoría en liga durante un par de temporadas- a firmar 41 de valoración ante Chalon para meter a su equipo en la final de liga, marcando un récord histórico en el club. Desde sumar 18 capturas en Europa en ULEB Cup fue líder en rebotes y robos y Top10 en puntos y asistencias- a sumar 20 valiosos puntos en la final de la Copa francesa, su primer título después de aquellos días dorados en el instituto. Menos mal que sólo valía para la Pro B.

Eso sí, siempre se quedó con la miel en los labios en liga, con tres subcampeonatos consecutivos, aunque obtuvo consuelo consiguiendo doblete en la Semaine des As. Su conexión con los aficionados, que le adoraban, era máxima. Nancy es mi casa. Tuve una gran relación con el entrenador y el presidente, que para mí era un abuelo. Resultaba una situación idílica, me ayudaron a crecer como persona y también como jugador, comenta el alero, todo un histórico en la entidad.

En aquellos días, toda Europa se preguntaba quién era aquel tipo que jugaba en todas las posiciones y que era capaz de reinar en rebotes, acribillarte a puntos o desquiciarte con robos en un mismo encuentro. Y, con un pasaporte comunitario debajo del brazo tras su boda con su novia francesa, las ofertas no tardaron en llegar, incluso antes de que acabase su tercera temporada en el Nancy. Su irrisoria cláusula de 10.000 euros era muy tentadora y los informes sobre su carácter y profesionalidad, una invitación en firme a apostar por él. Todo un Real Madrid llamó a su puerta.

Significaba una gran opción, aunque la verdad es que en ese momento no era bien consciente de lo que significaba el Real Madrid. Sabía que estaba entre los mejores de Europa pero la gente me dijo que era un histórico, el sueño de la vida de muchos. Me tentó la idea, pero quise ser honesto con mi club, comentándoles el caso y diciéndoles que no quería dejarlos tirados después de todo lo que habían hecho por mí. Y me quedé, afirma Kirskay, para el que sus gigantes ganas de crecer eran aún más pequeñas que el nivel de fidelidad hacia aquellos que creyeron en él. Yo era el capitán. Era una situación difícil, algo que trasciende el baloncesto. Para mí, fue más importante quedarme y ser fiel a los míos, esperando ya al verano siguiente. Si me volviera a ocurrir, actuaría igual.

 

           

Tariq, internacional francés

Fiel a su palabra, no fue hasta verano cuando se volvió a plantear su futuro. El Maripol ucraniano le quiso multiplicar por cinco su salario, aunque sonó mucha más seductora la oferta del Unics Kazan, por el que firmó. Pero antes, tocaba el Eurobasket.

 

El galo del Bronx

Y es que Tariq, que ya era a todos los efectos un ciudadano francés más, recibió la llamada de Bergaud para el Europeo 2007 de España. Una convocatoria sorprendente que el técnico justificaba por su mentalidad para hacer un buen grupo” y por ser un jugador incómodo en defensa y en ataque para el rival, en detrimento de un Gelabale que se tomó muy mal la noticia. Quiere a jóvenes y se trae a un nacionalizado de 30 años.

Ni había cumplido la treintena (27 al ser convocado) ni a la postre fue un error la apuesta del técnico francés. No obstante, a Tariq no le interesaba la polémica. Supuso una sorpresa y un honor. Me hizo muy feliz representar a Francia, con jugadores NBA y contrastados en la Euroliga, era otro test para mí para probarme al más alto nivel, comenta el jugador, que prometió en su día aprenderse La Marsellesa para la gran final.

Se quedó con las ganas. No fue particularmente su culpa, puesto que rentabilizó sus 19 minutos por partido con 8,9 y 3,4 rebotes de media, mas el combinado francés naufragó en el torneo, cayendo hasta la octava plaza, lo que les dejaba incluso fuera del Preolímpico. Kirksay, aquel día, apeló a la profesionalidad del equipo, sosteniendo que no se había representado al país como se merecía y exclamando que la actuación de los suyos durante el torneo había sido una vergüenza.

Como si hubiera nacido en el mismísimo Montmartre, asumía a la perfección qué significaba representar la elástica bleu por el mundo, algo que no ha podido trasmitir como quisiera a sus más allegados. Mi familia aún no lo comprende. Se piensan que es una especie de All Star a la francesa, con Parker, Diaw y el resto. Ellos entienden de la NBA, no de baloncesto europeo. Están encerrados en el Bronx y no quieren salir. Cuando les comenté que había sido convocado por Francia me dijeron, Ey, qué bien, ¿y cuándo debutas? No son conscientes del honor que supone jugar para un país tan importante".

 

           

El escalón ruso

Después de sufrir la última decepción con el Nancy, con el que rozó el título, y el fracaso en el Eurobasket de la Selección Francesa, Kirksay iniciaba desde cero una etapa totalmente diferente en su carrera en Rusia. Y el comienzo no fue sencillo. Fue muy complicado. Acababa de tener gemelos y tuve que irme con mi familia. Era un entrenador diferente, un público muy distinto y costaba adaptarse.

Sin embargo, el de Nueva York llegó con la mente abierta y dispuesto a acostumbrarse lo antes posible, cumpliendo su objetivo tras los difíciles primeros meses. Ey, nos quedaban dos años. ¿Íbamos a estar todo ese tiempo quejándonos? Pues menuda pesadilla. Vamos a disfrutar, vamos a aprender y a pasarlo bien. Y cambiamos el chip.

Y le fue mejor así. En su primera campaña, sin tener los galones de los que disfrutaba en Francia, destaca con 14 de valoración media (9,3 pt; 6,2 reb) en el Unics Kazan, ofreciendo su mejor versión en la ULEB Cup, donde incluso llega a ser MVP una jornada, con 41 de valoración. En la competición europea, se clasifica con su equipo para la Final Eight, asombrando a los que aún no le conocían por empezar el partido como base y terminar pegándose en la zona jugando como ala-pívot.

Su progresión se vio cortada en la 2008-09, una temporada en la que se conforma con 7,3 puntos y 5,2 rebotes por partido y en la que su incipiente fama se apaga, en parte por culpa de una lesión que le lastró y le restó minutos durante la temporada. Rusia le había ayudado a crecer en un primer momento, mas, en global, había sido su primer paso atrás y el escalón más infranqueable en su trayectoria. Tocaba reinventarse. Y la ACB parecía el marco perfecto.

 

El alma del Cajasol.

De puntillas, como si su última campaña gris borrase de un plumazo todos los méritos anteriores, Kirksay aterrizaba este verano en la ACB para firmar con el Cajasol, donde se reencontraría con su ex compañero en Rusia Savanovic. El alero, sincero, explica su decisión: No salió un equipo de Euroliga pero el Cajasol llegó con una buena oferta y con un Plaza que ya me quiso para el Madrid. Savanovic me dijo que sería positivo para mí y mi familia y eso me convenció. Acepté mi mayor reto. La prueba de jugar en la liga más dura de Europa.

En Sevilla, desde el inicio se ha convertido en el buque insignia del mejor Cajasol de los tiempos recientes. Capaz de cambiar un partido por la defensa, su actitud es inmejorable y destaca en todo. No es un excelente tirador pero las enchufa, puede estar minutos dormido en ataque pero sus penetraciones son imparables (séptimo en acierto de tiros de 2, con un 62%), corre el contraataque como el más veloz de los jugadores, recupera balones con los ojos cerrados (2º en ACB), y hasta reina en los rebotes (8º en liga). El alma del equipo.

 

           

Líder del Cajasol en su primer año

Todo corazón, sus compañeros le admiran (“Hace cosas que no se ven en las estadísticas pero son muy necesarias”, apunta Ellis) y su técnico, Joan Plaza, no disimula la devoción por el juego de Tariq: Es el tipo de jugador que tendría debajo del brazo y me iría con él hasta al cine y a cenar para que no se me escapara. Nos hace mejores a todos, contagia deseo de mejorar.

Jugador de la Jornada 12, su exhibición ante el CB Murcia, una vez más, trascendió los números. 30 de valoración, sí, pero un dato aún más impactante. Sin él en la pista, 27-22 para los suyos. Con él en cancha, un demoledor parcial de 72-37. Se hace notar. Fue divertido ser el Jugador de la Jornada porque no hice nada especial. Para mí es siempre lo mismo, dar el 100% en cada posesión y llevar a la cancha el resultado de los entrenamientos.

Ya nos confesará en una futura entrevista el secreto de esas sesiones, porque su última ocurrencia, aquella que le condujo el domingo hasta los 22 de valoración con sólo 2 puntos anotados algo jamás visto en ACB-, también es para analizarla. Tariq disiente. Los números y las estadísticas son aquello que te dan mejores contratos pero no lo que la gente ve. Honestamente, prefiero hacer lo que el equipo necesite en cada momento, pequeñas cosas, afirma, concluyendo de forma tajante la exposición de su filosofía: Los números, simplemente no son justos.

La nueva estrella del Cajasol domina el inglés, el francés, se defiende notablemente en ruso y hasta comienza a atreverse con el castellano. Mi español es OK. Está bien, está bien, chapurrea en nuestro idioma, el único obstáculo en el camino para terminar de sentirse en Sevilla como en casa.

Y es que Mister Smile”, otro de los muchos motes que le pusieron durante su paso por Francia, hace honor a su fama y, sin borrar la sonrisa de su cara, se congratula de su acierto en el periodo estival y de lo que ha ganado con su decisión. Llevamos cuatro meses ya y estamos muy felices con la ciudad, con el club y con la situación del equipo. Lo daré todo para que todo pueda continuar bien. Es maravilloso para mi mujer, para mis niños y para mí, y eso es lo más importante.

 

           

 

Su estancia en Sevilla.

Tariq se desvive por los suyos y su buen momento personal se acaba reflejando en la cancha. Me gusta pasármelo bien, estar con mi familia, hacer a los niños reír e intentar que crezcan siendo responsables. Hay que disfrutar la vida, exprimirla en cada segundo. Hay muchas tonterías que nos suelen preocupar y hay que olvidarlas para poder ser feliz. Es ese el motivo por el cual el francés de Nueva York se niega a colorear un futuro aún más idílico. Es que yo he cumplido mi sueño. Tengo una mujer preciosa, una familia encantadora, un trabajo único. Es lo que todo el mundo quiere en la vida, ¿no? Ese es mi sueño y lo estoy viviendo. Estoy dentro de él ahora.

Y no son novedad en su vida estas palabras. Un buen día, cuando aún jugaba en la Pro B francesa, llegó a confesar en Le Parisien que su sonrisa no dependía de su fama o de su cuenta bancaria. “Tengo amigos en la NBA como Allan Houston o Lamar Odom que son ricos, pero no necesariamente felices. Yo sí lo soy aquí. Todo ello en una entrevista en la que confesó su otra pasión secreta. Siempre quise ser actor. Cuando estaba en Nueva York, hice cursos y el basket me ayuda enormemente. Y es que el baloncesto y el teatro se parecen mucho. Estás delante de la gente para distraerla y, si el espectáculo no es bueno, no volverán a verte.

 

Ahora, en tierras hispalenses, Kirksay parece empeñado en añadir a San Pablo a la lista de teatros de la ciudad, con un show asegurado cada quincena. No es Broadway, pero tiene su encanto. Caprichoso destino. Con unos centímetros menos o un padre menos insistente, quizá Tariq estaría ahora triunfando en el baseball. Por imaginar, lamentemos la de esculturas, monumentos u obras pictóricas que nos hubiera dejado de legado, si hubiera nacido unos cuantos siglos antes, el jugador más completo de la liga. 

Últimos equipos

Nov. 2001. BC Besançon (Francia). ProB.

2002-03. Rueil-Malmaison (Francia). ProB.

2003-04. Bourg-en-Bresse (Francia). ProA.

2004-05. Nancy Sluc (Francia). ProA.

2005-06. Nancy Sluc (Francia). ProA y FIBA Eurocup.

2006-07. Nancy Sluc (Francia). ProA y ULEB Cup.

2007-08. Unics Kazan (Rusia). Superliga y ULEB Cup.

2008-09. Unics Kazan (Rusia). Superliga y Eurocup.

2009-10. Cajasol. ACB y Copa del Rey

2010-11. Cajasol. ACB y Eurocup.

 

2011-12. Fabi Shoes Montegranaro (Italia). Lega. Abandona el equipo en febrero.

Palmarés

·        1.    Feb. 2012. Asefa Estudiantes. Liga Endesa

2.    2012-13. Asefa Estudiantes. Liga Endesa y Copa del Rey

3.    2013-14. FIATC Joventut. Liga Endesa.

4.    2014-15. FIATC Joventut. Liga Endesa y Copa del Rey.

5.    2001. Bravos de Portuguesa (Venezuela). LPB. Subcampeón

6.    2004-05. Nancy Sluc (Francia). ProA. Subcampeón

7.    2005-06. Nancy Sluc (Francia). ProA. Subcampeón

8.    2006-07. Nancy Sluc (Francia). ProA. Subcampeón

9.    2008-09. Unics Kazan (Rusia). Copa. Campeón

10.  2010-11. Cajasol. Eurocup. Subcampeón

 

11.   Doble nacionalidad estadounidense-francesa 
2000. Drafteado por los Long Island Surf de la USBL 

2000. Drafteado por los New York de la ABA 

2000. Drafteado por los Grand Rapids Hoops de la CBA 

2000. Drafteado por los Baltimore Bay Runners de la IBL 

2001. Participa en el All-Star Game de la liga venezolana 

2005. ProA. Participa en el All-Star Game 

2006. ProA. Participa en el All-Star Game 

2007. ProA. Participa en el All-Star Game

2009-10. Cajasol. ACB. Jugador de la Jornada 12

2010-11. Cajasol. Eurocup. Mejor quinteto

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